Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho, y ocho dieciséis, y ocho veinticuatro, y ocho treinta y dos, y una que me como me la llevo yo.
El boticario y su hija, el médico y su mujer, comieron nueve pasteles y a todos les tocaron tres
Erre con erre cigarro,
Erre con erre barril,
Rápido ruedan los carros cargados de azúcar al ferrocarril.