De la discreta ciudad de la Edad Media surge la radiante Roma del Renacimiento. En competición artística, Miguel Ángel y Rafael, Bernini y Borromini crearon obras incomparables como la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro. El urbanismo del Barroco y siglo XIX sigue caracterizando hoy a la ciudad y siempre ha atraído a las multitudes de peregrinos amantes del arte. La historia urbana de Roma refleja la historia del mundo, pero su arte siempre ha permanecido centrado en el mito de Roma y la ciudad debe su eterno atractivo a esta constante.