La acción de esta novela, compleja y ambigua, se desarrolla entre dos mundos opuestos, la vida en estado salvaje y el mundo civilizado, que se caracterizan principalmente por la crueldad imperante.
El protagonista, un joven lobo mitad perro, llamado Colmillo Blanco, va a experimentar un profundo cambio en su vida al encontrarse en su camino con el ser humano. Es una novela inolvidable, donde el universo humano es expuesto como un mundo hostil y cruel, en el que, sin embargo, hay cabida para el amor y la esperanza, cuya temática y estructura no delimita, ni exige una edad determinada en el lector.