Pero se dice que lo que realmente distingue a los abogados de otras clases de personas es su capacidad de desplegar un talento para argumentar y tomar decisiones que con frecuencia se describe como razonamiento jurídico. Así que, aun cuando las facultades de derecho enseñan algunas normas jurídicas y algunas habilidades profesionales prácticas, las propias facultades sostienen que su misión primordial es entrenar a los estudiantes en las artes de la argumentación jurídica, de la toma de decisiones jurídicas y del razonamiento jurídico: para pensar como un abogado” (Schauer, 2015).