En una Londres deslumbrante y cruel, el joven Dorian Gray hace un pacto silencioso con su propia vanidad: su retrato cargará las marcas del tiempo y del pecado, mientras él permanece bello e intacto. Guiado por la ironía venenosa de Lord Henry y admirado por el pintor Basil Hallward, Dorian descubre que la ausencia de consecuencias tiene un precio insoportable. Entre salones perfumados, teatros y callejones húmedos, su vida se desliza hacia el hedonismo, la manipulación y la culpa. Oscar Wilde construye una fábula brillante sobre el narcisismo, la hipocresía social y la corrupción del alma, tan vigente hoy como en su siglo. Esta edición invita a leer más allá del escándalo y el ingenio: a mirar el espejo que nos tiende la novela y preguntarnos qué parte de nosotros esconderíamos en un lienzo. ¿Qué vale la belleza sin virtud? ¿Qué queda cuando la máscara no cae? El retrato siempre devuelve la verdad. Aquí empieza la caída, seductora e implacable.