En esta entrega Sherlock Holmes y el doctor Watson reciben una carta cifrada, enviada por un individuo cuyo seudónimo es Fred Porlock, un informador que forma parte de la red criminal del profesor Moriarty, el mayor enemigo de Holmes. Holmes se apresura a descifrar la carta y hace un inquietante descubrimiento: la misiva sirve para advertirle de que John Douglas, el señor de Birlstone House, en Sussex, va a ser asesinado. Y el misterio se agrava cuando el inspector MacDonald, de Scotland Yard, se presenta en casa de Holmes y ve el mensaje: John Douglas, en efecto, ha aparecido muerto, tal y como se predecía en la carta. Es entonces cuando los tres hombres parten hacia Sussex para investigar el crimen.