Vivimos enamorados de los gatos desde aquel momento ancestral en el que nuestros ojos se cruzaron con los suyos por primera vez hace unos 9500 años.
Suponemos que, desde la Prehistoria, el ser humano deseó doblegar la fiera libertad de este pequeño felino, cosa que todavía no ha conseguido. Tan admirado como temido, la elegancia misteriosa del gato lo convirtió en una diosa en el Antiguo Egipto, pero también en el protagonista de historias de brujería en la Edad Media.
Esa dualidad ha hecho del gato un animal fascinante por su belleza y su independencia innegociable, y también uno de los amigos más cariñosos y fieles que existen y precisamente por eso ha conquistado casi la mitad de los hogares del mundo. Pero elegir un gato lleva implícito un conocimiento acerca de sus características, cuidados y alimentación. Y nada mejor que estudiarlo caso a caso, con cada una de las razas de esta enciclopedia, tan rigurosa y completa en su texto, como maravillosa y adorable en sus imágenes.