Un destello en el cielo anuncia la llegada de cilindros procedentes de Marte. Al principio, la curiosidad domina a los vecinos de las afueras de Londres; pronto, de los cráteres emergen trípodes colosales que caminan con indiferencia mecánica, disparan rayos calóricos y liberan humo negro. Nuestro narrador, un intelectual sin armas, emprende una huida incierta entre ruinas, trenes abarrotados y templos improvisados, mientras la civilización victoriana, orgullosa de su ciencia, se desmorona como papel mojado.
La lucha por la supervivencia revela fanatismos, cobardías y gestos de insólito coraje. Con una prosa limpia y visionaria, H. G. Wells convierte la invasión extraterrestre en una fábula sobre el imperialismo, la fragilidad humana y la mirada impasible del universo. «La guerra de los mundos» es aventura, sátira y vértigo: un clásico que nos obliga a preguntarnos qué significa, de verdad, ser civilizados.