La Nochebuena del puma confirma la vocación de Alejandro López Mejía a verlo todo e investigar el alma humana en la lengua confiable e impredecible del humor. Sus narraciones van de lo científico a lo esotérico, de lo histórico a lo mítico, de lo particular a lo universal. Hay que leerlo. No hay nada más que hacer. Toca leerlo y releerlo.
Ricardo Silva Romero