El abogado del Lincoln se juega su reputación en su caso más arriesgado.
Mickey Haller, el Abogado del Lincoln, recibe un mensaje de texto que llama su atención: «Llámame cuanto antes: 187». 187: el código policial correspondiente al asesinato.
Cuando Mickey descubre que la víctima había sido una antigua clienta, una prostituta a la que creía haber rescatado y reconducido, sabe que está en deuda con el caso.
Pronto descubre que ella había regresado a Los Angeles y a su antigua vida. Acechado por los fantasmas de su pasado, Haller tiene que trabajar hasta la extenuación para resolver un caso que podría traerle la redención total o probar su culpa definitiva.