Los segundos de a bordo es, ante todo, la radiografía de una institución que ha cabalgado entre ser incomprendida, estar olvidada o ser totalmente criticada. El punto de partida es una mirada incisiva a la figura del suplente: desde el “sino” de la Vicepresidencia estadounidense hasta la evolución de la suplencia presidencial en el suelo colombiano. El autor explora a fondo los elementos de la sucesión, desglosando la “Historia” remota de Estados Unidos, y luego sumergiéndose en la “Historieta” que ha habido en Colombia. El libro aborda episodios cruciales, como el distanciamiento entre Bolívar y Santander, los amores y desamores de Rafael Núñez con sus segundos