Con la ternura de un padre que observa el paso del tiempo, este libro álbum celebra ese momento en que se es, al mismo tiempo, grande y pequeño. Cada página revela que ser niño es una aventura llena de descubrimientos.
Con ilustraciones cálidas y expresivas, Gerald Espinoza nos invita a abrazar la infancia, atesorar sus transformaciones y recordar que, aunque el mundo nos vea crecer, siempre seremos pequeños en el corazón de quienes nos aman.